Las hijas de la diáspora tienen algo que decir sobre el plan de Trump en Centroamérica

Maldito País

febrero 16, 2026

Sus padres y su madres llegaron a finales de la década de los ochenta a Estados Unidos. Llegaron desde El Salvador, Honduras y Guatemala con un sueño por cumplir y anhelos por volver. Nunca regresaron a sus países y ahora sus hijas, mujeres californianas y estadounidenses crean contenido y arte para pronunciarse en contra del plan que la administración de Donald Trump lleva a cabo en Centroamérica.

Kiara Machado y Brenda Hernández coinciden que en el actual contexto de Estados Unidos (EE.UU) el consejo más frecuente que reciben de sus padres es que “tengan cuidado” cuando se expresan en público y cuando van a marchas contra las acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. 

Las dos mujeres que nacieron en California en Estados Unidos dicen entender de dónde vienen las palabras de sus padres, ya que ambos vienen y vivieron en países centroamericanos durante las dictaduras militares y lograron escapar o enfrentar el reclutamiento forzado cuando apenas eran unos niños y adolescentes. Entienden el miedo de sus padres y aseguran que actualmente lo conocen más de cerca en su país y en su comunidad. 

Es por ese pasado del que escaparon sus padres que ambas tienen mucho que decir sobre el plan de Trump en Centroamérica, el cual se encuentra dentro de su plan estratégico para el hemisferio occidental, la cual el presidente estadounidense la ha llamado: La nueva Doctrina Monroe, que viene del plan que emprendió el presidente James Monroe para impedir que las potencias europeas se entrometieran en el hemisferio, ahora esa potencia se encuentra en Asia y es China.

Esta nueva doctrina empezó con el plan de ocupación del Canal de Panamá y la más reciente en la región se dio con la intervención pública de Trump previo a las elecciones en Honduras, para favorecer a Nasry Asfura, presidente electo de ese país que pertenece al partido Nacional (derecha) y con la liberación de Juan Orlando Hernández, ex presidente de Honduras condenado en Estados Unidos por narcotráfico. 

La voz desde un Podcast

Brenda Hernández es la productora del Podcast Central American Voices, un espacio que une a centroamericanos en Estados Unidos y les ayuda a reconectar con sus raíces. Un lugar donde personas con orígenes centroamericanos conversan sobre sus iniciativas y sobre sus acciones, porque para ella esa es la manera de elevar la representación de su comunidad. Desde ahí habla Brenda sobre cómo esta Doctrina recuerda la causa de migración de la diáspora hondureña en Estados Unidos. 

“La intervención de Estados Unidos en Centroamérica durante los años ochenta hizo que mi padre huyera. Mi padre fue forzado a estar en el ejército (siendo menor de edad) y luego que lo dejaron salir no tenían ni para comer y por eso decidió mudarse a Estados Unidos”, explica Brenda desde su habitación por medio de una videollamada. Si bien Honduras no enfrentó una guerra interna similar a la de El Salvador, Guatemala y Nicaragua, su ubicación geográfica dio paso a la extrema militarización por parte Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría y violaciones a los derechos humanos de la población civil.  

Es por eso que para ella las acciones de Estados Unidos en la región latinoamericana le generan emociones complicadas. “La administración Trump apoyó la dictadura de Juan Orlando Hernández y ahora lo deja en libertad… el combate que hace en Venezuela, no lo hace en Honduras… siempre todos esos planes nos han afectado, pero siempre nos están culpando por buscar una vida mejor”. 

Cortesía de Brenda Hernández
Cortesía de Brenda Hernández

El arte que representa una diáspora

Kiara Machado, de 32 años, es una artista hija de padre salvadoreño y madre guatemalteca. Sus pinturas retratan la lucha de una comunidad en contra del ICE y del régimen de deportación, persecución, criminalización, carcelario de Trump en contra de las personas inmigrantes en Estados Unidos. 

“La migración es natural, la migración forzada no y mi padre fue forzado a migrar a Estados Unidos cuando tenía 12, cumplió los 13 durante su tránsito”, explica Kiara por medio de una videollamada desde su casa en California. La artista continúa y cuenta que su padre huyó de El Salvador durante la guerra interna, en los años ochenta. Lo hizo antes de cumplir los 13 años, porque si no lo hacía sería reclutado por el ejército salvadoreño.

 La historia y los relatos que su padre le cuenta de esa época fueron la guía de su politización y la razón por la que desaprueba cualquier interferencia de Estados Unidos en Centroamérica. “Las armas las ponían ellos (Estados Unidos)”, dice Kiara para recordar que lo que enfrentó su padre también vino de una estrategia basada en la Doctrina Monroe. 

Esta es la más reciente obra de Kiara, la cual son intervenciones con pintura a pancartas que se han utilizado en protestas contra el ICE. Cortesía de Kiara Machado
Cortesía de Kiara Machado

La resistencia frente al ICE

Tanto Kiara como Brenda, creen que Estados Unidos no es un lugar seguro para sus padres, aunque estos ya sean ciudadanos estadounidenses. “Ahora ser ciudadano americano ya no te protege”, expresa Brenda con miedo, sobre todo por su papá.

 “Recuerdo que de chiquita mi mamá siempre nos decía que portaramos nuestros pasaportes porque pasaban leyes antiinmigración. Pero está vez es totalmente diferente, te arrestan, encarcelan y deportan solo por tu color de piel y tus rasgos físicos”. 

Las dos mujeres con orígenes centroamericanos son activas en protestas contra el ICE y están orgullosas de que sus padres o madre las acompañen. Brenda Hernández tiene claro por qué debe salir a las calles a manifestarse: “A los que somos de esta generación a veces se nos olvida que sin nuestros padres no hubieran tomado la decisión de migrar, no estaríamos en el mismo lugar con estos privilegios”.