Retrato de la presidencia de Rodrigo Chaves: Costa Rica entre el autoritarismo y la polarización s

Maldito País

enero 14, 2026

Actualmente, en medio de la contienda electoral, Bukele publicó en sus redes sociales la necesidad de la continuidad en el gobierno costarricense y sllega al país para colocar la primer piedra del Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) -la mega prisión bukelista en Costa Rica-.

La administración de Rodrigo Chaves Robles ha profundizado las crisis de larga data en la fallida Suiza Centroamericana: el desmantelamiento de lo público, el desfinanciamiento de la educación -en todos los niveles-, el deterioro de la seguridad, el incremento del costo de la vida y, de los temas más sensibles, el fortalecimiento de la polarización social como cultura política. Esta última alimentada por la expectativa de un cambio de la población -aunque no implique algo positivo, necesariamente-, que no provenga de los partidos políticos tradicionales y exacerbada por el discurso populista de Rodrigo Chaves. En su discurso, Chaves es la clave para enfrentar -y ganar, por su puesto- el conflicto existente con las élites político-económicas rapaces y las instituciones democráticas que no le permiten  “comerse la bronca” -como su lema de campaña decía-. 

Así, Chaves ha construido un país polarizado, en conflicto y en fuerte tensión con la institucionalidad 

que se dirige a una contienda electoral profundamente tensa. A cuatro semanas el panorama aún es indeciso e incierto, lo único en lo que coinciden distintas encuestas (Universidad de Costa Rica y  Universidad Nacional) es que la candidata oficialista, Laura Fernández de Pueblo Soberano (PS) encabeza la intención de voto y es superada únicamente por las personas indecisas o abstencionistas. Muy lejos le sigue Álvaro Ramos, de Liberación Nacional, partido tradicional que no ha logrado ganar una elección desde 2010. Así, la incertidumbre se apodera de la cita electoral fechada para el 2 de febrero. El reto parece, entonces, si el oficialismo logrará vencer en la primera ronda -superando el 40% de aprobación- o si irá a una segunda instancia en abril. 

Autoritarismo, represión y populismo

El tono cínico e irrespetuoso de Rodrigo Chaves Robles fue evidente desde la contienda electoral de 2022. Para entonces también mostraba actitudes profundamente patriarcales, de odio a cualquier disidencia y desprecio a las mayorías vulnerabilizadas. En la presidencia impuso una conferencia de prensa cada semana en la que despliega su agenda y acciones políticas que brillan por la improvisación, el desconocimiento y el atropello a las normas más básicas de administración pública. En las conferencias su discurso es central: los conflictos son el núcleo y están abiertos contra amplios sectores de la población, actores particulares de otros poderes -como el presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias-, diputados (as), periodistas y medios de comunicación en general. Las tensiones han despertado un sinnúmero de reacciones en alerta a los agravios contra lo más básico de la democracia, en tanto con el gobierno actual no es posible un diálogo de ningún tipo. 

En enero de 2025 fueron colocadas vallas publicitarias en vías nacionales en donde aparecía una fotografía de: Rodrigo Arias (presidente de la Asamblea Legislativa), Carlo Díaz (fiscal general), Marta Acosta (contralora) y Orlando Aguirre (presidente de la Corte Suprema de Justicia), con un mensaje central en rojo: “renuncien”. El gobierno se deslindó de dichas vallas y señaló que era una “manifestación de la libertad de expresión del pueblo costarricense”. Días después Boris Marchegiani, Secretario General del Partido Pueblo Soberano -de corriente chavista-, aceptó que había sido él quien pagó por las vallas en denuncia de una serie de “barbaridades” del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) que le impidieron su llegada a la Alcaldía de Quepos. 

Con la declaración oficial del inicio del período electoral la tensión fue escalando debido a la “beligerancia política” de Chaves, lo que provocó llamados de atención del TSE. Los señalamientos del Tribunal fueron nombrados por el gobierno como censura, al punto de construir una campaña de comunicación; en todas las redes sociales del gobierno fue publicada una foto de perfil: una imagen borrosa del mandatario, sobrepuesta por una barra de colores y con el lema central de “cayó la mordaza”. El mismo presidente había declarado en una conferencia de prensa que el TSE le había puesto una mordaza en plena campaña electoral. Esta campaña abrió un recurso en contra del gobierno, además de una solicitud de levantamiento de la inmunidad al presidente por beligerancia política .

Una de las cúspides en la tensión entre los poderes fue el mensaje público del TSE al presidente. En el video, la magistrada presidente, Eugenia María Zamora -acompañada del resto de magistrados-  recalcó que en 76 años ningún presidente del TSE había tenido que referirse a la presidencia de la República por faltas de respeto a la integridad personal de las y los magistrados así como del TSE. Zamora llamó la atención sobre el hecho de que la Constitución no faculta a Chaves para destituirla y señaló numerosos agravios contra la democracia y el TSE. Cuestión delicada en tanto el TSE implica el resguardo de lo más sagrado para la débil y limitada democracia costarricense: los votos. 

Pese a contar con diferentes conflictos, Chaves ha consolidado una alianza con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y Nueva República (NR). Alianza que le ha permitido salir ileso de los dos procesos de levantamiento de inmunidad en su contra. El primero de ellos fue en julio de 2025, cuando la Corte Plena decidió por mayoría avalar la acusación de la FGR contra Chaves por el delito de concusión; relacionado al contrato con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para una estrategia de comunicación. En esa primera ocasión se alcanzaron 34 votos a favor de levantar la inmunidad al presidente, pero el mínimo necesario es de 38. Tanto el PUSC como NR fueron claves para que Chaves no fuese sometido a la justicia -de momento-. Dos semanas después, el TSE solicitó el levantamiento de inmunidad, que alcanzó 35 votos a favor en diciembre pasado. Entre los cuestionamientos más recurrentes se encontraba la supuesta inconstitucionalidad de la solicitud porque el TSE no está facultado para realizar dicha solicitud. Por otro lado, Nueva República sostenía que no quería hacer un mártir de Chaves y que ello pueda impulsar el apoyo popular a Laura Fernández -la candidata oficialista-. 

Las manifestaciones de autoritarismo se extienden a la población, el presidente es una de las principales voces en propagar discurso de odio. Habría que sumar los ataques a la prensa y en general todas las acciones que impiden la rendición de cuentas o bien, la transparencia de sus políticas. Finalmente, no resulta menor la represión policial de parte del gobierno de Chaves siendo una de las más recientes contra campesinos  (as) que se manifestaban en Casa Presidencial en noviembre pasado. En dicha represión, una persona resultó detenida. El 9 de septiembre de 2023, irónicamente durante una manifestación contra la violencia policial, resultaron 4 personas detenidas que actualmente se encuentran judicializadas por delitos fabricados por la Fuerza Pública. Durante la mañana del 13 de enero publicaron un llamado al apoyo económico para enfrentar el juicio en su contra

Retrocesos históricos: el narcotráfico avanza, la educación retrocede

La tensión con el sector estudiantil ha sido una constante durante la administración de Chaves. No ha sido menor el rol de la ministra de Educación, Anna Katharina Müller, en el desfinanciamiento de la educación pública en general. El proyecto de “La ruta de la educación” era la base en política pública de la ministra Müller pero nunca salió a la luz.  No es posible identificar un logro de esta administración sobre la educación, al contrario: los retrocesos son históricos. Un claro ejemplo se visualiza en la eliminación de los programas de educación sexual y afectividad que eran obligatorios por parte del Ministerio de Educación Pública (MEP). El gobierno indicó que los programas no serían eliminados, sino modificados para “eliminar el material de erotismo y perversión”. 

Sin embargo, de acuerdo a un criterio técnico del propio MEP los programas habrían sido totalmente eliminados. En su lugar se impusieron los “programas de educación para la paz y convivencia” en el que se eliminan temas como “salud sexual, consentimiento, diversidad e identidad de género”. A menos de un año de dicho cambio, los embarazos y la transmisión de infecciones sexuales (ITS) aumentaron en la población adolescente del Pacífico Central, según una alerta de la Caja Costarricense del Seguro Social. Otro retroceso sensible tiene que ver con la eliminación del protocolo de atención al acoso escolar para la comunidad LGTBIQ+. El conservadurismo político quedó claro en el nuevo programa de educación religiosa que fue respaldado por la Conferencia Episcopal, la Federación de Alianza Evangélica y otras instancias religiosas. 

Unos meses después el informe del “Estado de la educación”, del programa Estado de la Nación -instancia investigativa del Consejo Nacional de Rectores (CONARE)-, fue publicado. Informe que concluyó que la crisis en el aparato educativo es profunda. Una de sus manifestaciones es “la caída de la inversión más grande en cuarenta años”, además de que la población estudiantil más joven ha visto deterioradas sus habilidades de razonamiento matemático y comprensión de lectura. El mismo informe concluye que el retroceso se debe a “una seguidilla de malas decisiones de política pública” que carecen de criterio técnico. 

Otra situación preocupante y central en las elecciones, es el tema de los homicidios. En 2025 se presentó una leve mejoría al ser 873 los homicidios, con una tasa del 16,7 por 100 mil habitantes. La tendencia de incremento de homicidios se registra desde 2023, año que también fue el pico más importante al llegar a 907 homicidios. En 2024 los homicidios llegaron a 880. La mejoría en 2025 es leve frente a una situación que está lejos de ser disminuida. Paralelo a dicha situación, la acusación judicial contra Celso Gamboa evidenció la presencia del narcotráfico en altas instancias del Estado. Celso trabajó en la FGR, fue ministro de Seguridad Pública (MSP) -durante el gobierno de Laura Chinchilla de Liberación Nacional, caracterizado por su alta represión y conflicto social-, dirigió la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), fue magistrado propietario de la Sala de Casación Penal (Sala Tercera) y fungió como abogado defensor en distintos casos por narcotráfico. De acuerdo a la Administración para el Control de Droga (DEA, por sus siglas en inglés)- Celso Gamboa era fundamental en el traslado de cocaína de Colombia a Estados Unidos (EE.UU.) Dicha acusación hará de Gamboa el primer costarricense en ser extraditado a EE.UU. para enfrentar cargos judiciales por narcotráfico. El traslado deberá esperar a que Gamboa culmine una serie de procesos judiciales también como imputado por  falsificación, uso de documento falso y por tráfico de influencias. 

La reconfiguración de Costa Rica en la ruta y geopolítica del narcotráfico ha sido denunciada varios años atrás, incluso el periódico New York Times publicó un reportaje (2024) en el que demostraba la presencia de carteles de narcotráfico en las costas y la cordillera de Talamanca -una región que la corona española nunca logró conquistar-. En dicho reportaje también se evidencia una serie de desaciertos de la administración Chaves Robles, la cual ha logrado una reducción en la decomisión de drogas mientras que en otras fronteras se ha identificado droga en exportaciones costarricenses -como en cajas de piña-. 

Este contexto ha sido fértil para el fortalecimiento de la retórica de mano dura de Rodrigo Chaves y, consecuentemente, su cercanía con Nayib Bukele, presidente inconstitucional de El Salvador.  Este acercamiento  fue evidente en 2023, cuando ambos mandatarios llevaron a cabo una gira en Costa Rica en medio de una emergencia nacional. En esa ocasión, Chaves autorizó el ingreso de Fuerzas Armadas salvadoreñas para salvaguardar a la población costarricense durante la emergencia provocada por las lluvias. Esta situación  generó múltiples críticas contra el mandatario, así como el señalamiento que dicha potestad es única y exclusiva de la Asamblea Legislativa. A cierre del 2025, Chaves informó que se dirigía a El Salvador. “Voy a conocer la famosa cárcel” indicó y, en territorio salvadoreño, firmó la “Alianza Escudo de las Américas” con Bukele para “recibir su experiencia en la guerra contra las pandillas” e “imitar” las reformas judiciales pues, actualmente, dicho poder es “perjudicial”-en palabras de Chaves-. 

La alianza Chaves-Bukele es una de las múltiples manifestaciones de que Costa Rica se alinea a la extrema derecha internacional. Incluso en un primer encuentro en Costa Rica, ambos mandatarios declararon construir una liga de naciones para acercarse a Trump. Actualmente, en medio de la contienda electoral, Bukele publicó en sus redes sociales la necesidad de la continuidad en el gobierno costarricense y llega al país para colocar la primer piedra del Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) -la mega prisión bukelista en Costa Rica-. Así, el camino electoral costarricense se mantiene en la polarización y a la extrema derecha pues, Laura Fernández es la única candidata que encabeza la intención de voto y es superada únicamente por el abstencionismo y la indecisión.