Luchas ambientales en El Salvador

Maldito País

agosto 6, 2023

La protección legal de los bienes naturales en El Salvador es de fecha reciente, es hasta el año 1983 que en la Constitución de la República  se hace referencia expresa al medio ambiente, estableciendo el marco de la Política Medio Ambiental. Se crean algunas instituciones de control y en 1997 se crea el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales. No es sino hasta 1998 que se aprueba la Ley de Medio Ambiente (LMA), en donde la evaluación es un instrumento de la política medio ambiental (Chávez y Cañas, 1999). 

Luego de la LMA otra ley especial sobre recursos naturales aprobada es la Ley General de Recursos Hídricos, la cual entró en vigencia a partir del día 13 de julio de 2022, esta ley fue aprobada sin incorporar algunas de las propuestas que las organizaciones de la sociedad civil y no gubernamentales habían hecho durante muchos años en los cuales estuvieron incidiendo para su aprobación. Entre los puntos no negociables estaba la participación de la sociedad civil en el organismo rector pero fue aprobada sin esto y con fuerte injerencia del gobierno, ya que el presidente de la Autoridad Salvadoreña del Agua es designado por el jefe de Estado, tampoco se reconoce el agua como un bien público y no existen mecanismos para que su gestión sea equitativa. 

Dentro de la ley también se menciona el pago de cánones por el uso de recursos hídricos, pero las organizaciones como la Alianza contra la Privatización del Agua denuncian que la aplicación de un precio máximo generalizado favorece a las grandes empresas y va en detrimento de las comunidades más pobres y las juntas de agua rurales, las cuales se enfrentan a la crisis hídrica de una manera desigual (Aguilar, 2023).

Minería: un problema transfronterizo

La fuente principal de agua para El Salvador es el Río Lempa, el cual abastece a tres millones de salvadoreños. Nace en Guatemala y atraviesa parte de Honduras antes de llegar a El Salvador, por lo que depende de la protección que en estos territorios se le dé.  Esta fuente se encuentra amenazada por los proyectos mineros en esos territorios ya que aunque en El Salvador está prohibida la minería metálica desde el 2017, los proyectos cerca de las fronteras lo afectan directamente. En la actualidad se perciben posibles retrocesos de la Ley ya que el gobierno ha participado en Foros de Minería y la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de creación de la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas en 2021. Para este año 2023 se aprobó un presupuesto para revisar y actualizar la Ley de Prohibición de la Minería Metálica (McKinley, 2021).

Uno de los proyectos mineros entre cientos que amenazan actualmente a El Salvador es la Mina Cerro Blanco en Guatemala, actualmente es una mina subterránea pero la empresa canadiense Bluestone Resources busca obtener un permiso para una mina a cielo abierto, la cual es mucho más contaminante y representa un peligro por los desechos que tendría, ya que desembocarían en el lago de Güija; parte de la cuenca alta del Lempa. La Asociación de Mujeres Ambientalistas de El Salvador (AMAES), el Movimiento Ecofeminista, organizaciones salvadoreñas y guatemaltecas se han organizado para denunciar las afectaciones de este proyecto ya que no sólo afectaría a las poblaciones sino a más de 220 especies de aves y 14 especies nativas de peces de El Salvador; fuente de alimento e ingresos para las comunidades del lago (Amaya y Avelar, 2022).

Como parte del trabajo de las organizaciones se logró una consulta municipal de vecinos el 18 de octubre de 2022 en donde el 87.98% dijo NO a la mina Cerro Blanco, pero se enfrentan a la petición de declaración de ilegitimidad hecha por parte del Ministerio de Economía y Minas (MEM) de Guatemala y la empresa Elevar Resources, justificando que la Municipalidad no tenía la atribución para la consulta. Según el análisis jurídico de integrantes de la Mesa Frente a la Minería Metálica la Consulta de Vecinos tiene su asidero en el Código Municipal, y es un derecho de los habitantes de una circunscripción territorial determinada, por lo tanto válida. El 30 de noviembre la Corte Constitucional notificó que el amparo en contra de la consulta, interpuesto por la empresa en Jutiapa, no procede, con ello se le ordena al juez que revoque el amparo provisional concedido, lo cual califican las personas defensoras ambientales (PDA) como un buen indicador y se espera que la sentencia sea favorable (Ayala, 2023). 

Mientras tanto, no hay respuesta o activación de alguna comisión de negociación que vele por una gestión transfronteriza de esta problemática por parte del gobierno de El Salvador.  Se puede observar que este tema vital para la población no es prioritario. Para las comunidades la minería no es viable, ya que afecta todo su entorno, por ello se han opuesto a pesar que han sido amenazados y hasta asesinados.

Cabañas en lucha por la minería

Otro ejemplo de esta lucha son las comunidades del departamento de Cabañas, que históricamente han luchado contra la minería, apoyando y exigiendo la aprobación de la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, debido a esto entre 2009 y 2011 cuatro personas fueron asesinadas por su labor de defensa frente a la minería metálica: Marcelo y Ramiro Rivera, Dora Sorto (quien se encontraba embarazada) y Juan Francisco Durán. 

Estos defensores se opusieron a la minera canadiense Pacific Rim Mining/Oceana Gold, la cual en 2009 interpuso una demanda contra el Estado salvadoreño porque le había negado un permiso de explotación de la mina El Dorado, en San Isidro, Cabañas. Luego  de siete años de litigio el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) falló a favor del Estado de El Salvador exigiendo un pago de 8 millones de dólares.

A pesar de que en 2017 se aprueba la Ley contra la minería estos asesinatos no encontraron justicia, ya que la Fiscalía General de la República (FGR) dictaminó que los asesinatos estaban “vinculados a pandillas o rencillas personales”, sin tomar en cuenta las amenazas recibidas por su labor contra la minería, tampoco se buscaron responsables intelectuales y sólo están en prisión seis de nueve acusados (Argueta, 2022; Sandoval, 2023).

Actualmente las PDA continúan siendo perseguidas, como es el caso de los cinco líderes comunitarios detenidos el 11 de enero de este año por un supuesto delito cometido en la guerra civil salvadoreña.Son beneficiarios de la amnistía de la Ley de Reconciliación Nacional de 1992, aprobada luego de los Acuerdos de Paz, sin embargo se les ha detenido y negado la petición de nulidad, la comunidad Santa Marta y otras comunidades así como personas y organizaciones nacionales e internacionales señalan que están sufriendo una persecución política debido a su trabajo como defensores ambientales en contra de la minería. 

Recientemente, el sábado 22 de julio la comunidad Santa Marta también denunciaba la militarización.Habitantes no descartan que los quieran intimidar por su lucha contra la minería, temen que pueda haber más detenciones arbitrarias y abusos de poder (Alas, 2023).

Las personas defensoras ambientales están desprotegidas en El Salvador ya que no existe un acuerdo en el que se protejan sus derechos, como es el caso del Acuerdo de Escazú, que en su artículo 9 establece que los países partes deben “reconocer, proteger y promover todos los derechos de los defensores de derechos humanos en asuntos ambientales” (Amaya y Gavarrete, 2021). En 2020 el presidente Nayib Bukele se negó a firmar argumentando que no puede detener la construcción de viviendas como parte del desarrollo del país, a pesar de que le correspondía hacerlo ya que el acuerdo se adoptó en el 2018. Queda en manos de la Asamblea Legislativa su discusión (Amaya, 2020a).

Nayib Bukele y la problemática ambiental

El gobierno de Bukele se ha caracterizado por la laxitud de los permisos ambientales, desde el inicio de su periodo el presidente ordenó agilizar los trámites de proyectos para no detener la inversión (Amaya, 2019), esto hace más difícil la defensa de los bienes naturales ya que no se prioriza su protección sino la inversión.  

Un ejemplo de lo que ocurre por la falta de evaluación del impacto ambiental se puede observar en el caso de Ciudad Valle El Ángel, un proyecto urbanístico en el norte de San Salvador, el cual se ubica en una de las zonas de recarga hídrica más importantes para la capital, en 2009 había sido declarado no factible por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), ya que afectaría de forma irreversible la subcuenca del río Tomayate pero en 2020 se hizo el cambio en el estado de la gestión del permiso ambiental permitiendo el pago de la fianza ambiental lo que permite que continúe el proyecto.

El megaproyecto ha conseguido la complicidad de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) en la gestión presidencial anterior y en la de Bukele, en 2016 el expresidente de ANDA y el representante de la sociedad Dueñas Hermanos Limitada, firmaron un convenio de cooperación en el que se cedió el recurso hídrico de la zona norte de San Salvador, bajo el argumento de procurar el “desarrollo económico” (Radio YSUCA, 2023).

Según Amaya (2020b), “la gestión del ahora expresidente de ANDA y actual comisionado presidencial del agua, Frederick Benítez, amplió las facultades de los Dueñas para explotar el agua. La nueva factibilidad le dio 240 litros por segundo (l/s) de agua al megaproyecto y 160 l/s para las comunidades. Lo que podría interpretarse como un favorecimiento al megaproyecto, por encima de la necesidad de acceso al agua de las familias que viven en las comunidades aledañas”.

El proyecto urbanístico sigue en marcha a pesar del rechazo de las comunidades y diversas organizaciones que conforman el Colectivo Salvemos Valle El Ángel, el cual busca proteger los mantos acuíferos de la zona, las organizaciones han presentado cuatro demandas de amparo en contra del Proyecto ante la Corte Suprema de Justicia, pero siguen esperando respuesta. A esto se aúnan los recientes trabajos para la construcción de un paso a desnivel aumentando la destrucción de la recarga hídrica para la zona.

Extracción pétrea en el Cerrito de Quetzaltepeque

Otra de las amenazas a los bienes naturales que enfrentan las comunidades es la extracción pétrea, uno de los casos cercanos a San Salvador es el del Cerrito de Quetzaltepeque, ubicado en el cantón San Francisco, en donde desde hace 50 años se extrae material y desde el año 2015 se hace con maquinaria pesada, afectando a más de 700 comunidades y su biodiversidad, las amenazas con las que se enfrentan son escasez de agua, alimentos, afectación en cultivos, deslaves, pérdida de la identidad cultural, impactos económicos y sobrecarga de trabajo para las mujeres, según lo mencionaron miembros de las comunidades Santa Rosa Arriba, Santa Rosa Abajo, San Francisco y organizaciones como Nayarit Mujeres y Juventudes, ADESCOS, Asociación Mujeres Ambientalistas de El Salvador y el Movimiento Ecofeminista, que dan seguimiento a la defensa del Cerrito (Orellana, 2023; Ramírez, 2023).

Las personas defensoras ambientales se oponen a que se continúe la extracción ya que el cerro es un reservorio de agua que se encuentra en el corredor hídrico de la zona, abraza una diversidad biológica importante para la vida humana, plantas, fauna, flora y sus ecosistemas en general. Además recientemente el 1 de julio fue declarado Tierra Sagrada (por parte de la Federación de Pueblos Originarios y Afrodescendientes del Sur) con lo que existe un mayor compromiso para su protección.

Las comunidades exigen el cese de la explotación y otorgamiento de permisos ambientales en la zona, así como la respuesta de la Jueza Ambiental quien realizó una inspección el 1 de mayo, esperan sea coherente e imparcial ante la constatación de los hechos, mencionan que el sistema capital-extractivista se enriquece y empobrece a las comunidades.

Sara García citada en Orellana (2023), lideresa del Movimiento Ecofeminista de El Salvador menciona: “Aunque el presidente (Nayib Bukele) diga que esto es desarrollo, le digo, yo que he vivido en la zona, nunca hemos visto el desarrollo como las comunidades quieren, porque no queremos casas con cuotas de 600 dólares; las comunidades no queremos centros comerciales, queremos agua y los bienes naturales y lo más importante queremos que el cerrito tenga vida y ese desarrollo del que habla sólo beneficia a unos pocos”.

Estos son algunos de muchos ejemplos de cómo los bienes naturales en El Salvador están siendo destruidos y cómo se priorizan los proyectos de inversión llamándolos “desarrollo”, dejando de lado el impacto en la naturaleza y en las poblaciones aledañas, son importantes las miradas de más salvadoreñas y salvadoreños ante estos casos pero también miradas a nivel internacional ya que la falta de protección de este gobierno y la persecución a personas defensoras ambientales ponen en riesgo la vida de muchos ecosistemas.

Referencias

Aguilar, G. (2023). Persiste crisis del agua a un año de aprobarse la Ley de Recursos Hídricos en El Salvador, dicen organizaciones. La Prensa Gráfica. https://www.laprensagrafica.com/ 

Alas, S. (2023). «Con la presencia de estos señores no se descarta que nos quieran intimidar”: Habitantes de Santa Marta denuncian militarización. La Prensa Gráfica. https://www.laprensagrafica.com/ 

Amaya, C. y Díaz, M. (17 de septiembre de 2019). 100 días de priorizar permisos ambientales e ignorar ley del agua. https://gatoencerrado.news/

Amaya, C.  (25 de septiembre de 2020a). Bukele prioriza proyectos urbanísticos antes que firmar el Acuerdo de Escazú. https://gatoencerrado.news/

Amaya, C. (6 de noviembre de 2020b). Medio Ambiente da luz verde a la construcción del megaproyecto Ciudad Valle El Ángel. https://gatoencerrado.news/

Amaya, C. y Gavarrete, J. (4 de octubre de 2021). El Salvador persigue a los guardianes del agua y la tierra. https://www.revistafactum.com/

Amaya, C. y Avelar L. (12 de septiembre de 2022). En El Salvador, la lucha contra la mina Cerro Blanco tiene rostro de mujer. https://sv.boell.org/es/minacerroblanco

Amaya, C. y Díaz, M. (26 de enero de 2023). Gobierno de Bukele se une a la destrucción del Valle El Ángel. https://mala-yerba.com/ 

Argueta, A. et al. (2022). La protección a personas defensoras ambientales en El Salvador. Revista Relaciones Internacionales, Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Universidad de El Salvador Vol. (4), 15-41. https://revistas.ues.edu.sv/

Ayala, A. (16 de enero de 2023). La Mina Cerro Blanco ¿otro conflicto ambiental internacional para Guatemala? https://revistaviatori.com/ 

Chávez, F. y Cañas, C. (1999). Situación Ambiental de la Industria en El Salvador. Serie Publicaciones. Vol. (1), Sección Política y Legislación Ambiental en El Salvador, párrafo 3 y 4. https://www.sica.int/ 

McKinley, A. (9 de diciembre de 2021). ¿Estamos frente al silencioso regreso de la minería metálica en El Salvador? https://noticias.uca.edu.sv/ 

Orellana, G. (26 julio, 2023). Comunidades y organizaciones ambientalistas demandan cese de extracción de material pétreo. https://www.diariocolatino.com/ 

Ramírez, D. (25 de julio de 2023). Exigen el cese a la explotación del Cerrito de Quezaltepeque por la afectación a más de 700 comunidades y al medioambiente. https://voces.org.sv/

Radio YSUCA. (4 de enero de 2023). Sigue la construcción del Proyecto Valle El Ángel. https://ysuca.org.sv/

Sandoval, W. 2023. Niegan petición de nulidad por amnistía a los detenidos de Santa Marta. La Prensa Gráfica. https://www.laprensagrafica.com/